¿Qué Dios ha muerto?
Desde que Nietzche escribió estas páginas el tiempo necesario para que el asesinato de Dios llegara a los oídos de los hombres. La muerte de Dios, su progresiva desaparición de nuestro horizonte cultural, es vista como una consecuencia inexorable del avance de la ciencia y la cultura.
La muerte de Dios se perciba como algo positivo, que debía suceder, ha
producido un cambio en el modo de ver a los creyentes. Aquellos que todavía
visitamos periódicamente los templos no somos vistos como practicantes de un tipo
de espiritualidad. Ni siquiera somos vistos, tal como lo hacía Nietzche, como los
deudos que visitan la tumba de un Dios muerto. Dios no sólo ha muerto, sino que ha
sido ajusticiado y quienes persistimos en adorarle somos vistos como cómplices
empeñados en propagar la ignorancia, la intolerancia o una visión de la reflexión
moral que la degrada a mera repetición de preceptos escritos en textos arcanos.
NIETZSCHE NOS PROPONE TRES PASOS A CUMPLIR
- En primer lugar, identificaré tres concepciones de Dios que, en diverso grado, han desaparecido progresivamente del horizonte cultural, por ser incompatibles con ciertos nuevos rasgos de la cultura.
- En segundo lugar, mostraré que si se toman en consideración ciertos elementos presentes en la tradición cristiana, existen razones para cuestionar la equiparación de las tres concepciones de Dios antes señaladas con la concepción cristiana de Dios.
- En tercer lugar, por último, propondré una concepción del Dios cristiano que, a diferencia de las tres concepciones que progresivamente han desaparecido de nuestro horizonte cultural, no es aliada de la ignorancia acerca del mundo, la intolerancia política o la falta de reflexión moral.
BIOGRAFIARA: file:///C:/Users/celes%20lalama/Downloads/Dialnet-QueDiosHaMuerto-5667696.pdf

